¿MILLENNIALS O FUTURO DEL TRABAJO?

«Es que ustedes los Millennials piensan diferente, ¡no sé qué hacer con ustedes!» – lo podría decir cualquier persona de Recursos Humanos hoy en día. Pero, ¿sí somos nosotros? o ¿es algo más de fondo?

Ya se han dado cuenta por mis posts que no me gustan los clichés. Me gusta más bien tomar los conceptos de moda con distancia tanto en el mundo del trabajo como en cualquier otro rubro de la vida. En el mundo del trabajo corremos el peligro: 1) De quedarnos con las modas. 2) De ir más allá del cliché pero no hacer nada.

Con los Millennials nos puede pasar igual quedarnos en la mera moda. Saber que nos engañamos, pero esperar que el tiempo diga o que alguna otra organización sí haga algo y después reaccionemos.

Yo creo que los Millennials no somos tan diferentes y que sólo hemos puesto el dedo en la llaga. Sí creo que: el trabajo tal y como lo conocemos ya no puede seguir de la manera «tradicional». La situación que no podemos ignorar es esta:

Mercado cambiante e impredecible; sociedad globalizada e informada – impulsados por las nuevas tecnologías (Big Data + Inteligencia Artificial + Internet of Everything) v. Sistemas de Educación Estáticos y Organizaciones lentas y tradicionales. Y una cosa muy concreta e imperecedera: La naturaleza del trabajo moderno no responde a la Naturaleza Humana que es Integral y Evolutiva. Con necesidades y complementos muy necesarios y muy humanos: Creatividad + Empatía + Educación.

Creo que estas condiciones existen con independencia de los Millennials. Más que los Millennials es un cambio en la concepción del trabajo.

1) No podemos funcionar por departamentos estancos e incomunicados. No es cuestión de los Millennials, es una cuestión de formas de trabajo. 2) Nuestros equipos no pueden ser infinitos han de ser pequeños e interdisciplinarios. No es una cuestión de los Millennials, es una cuestión de formas de trabajo y que el Ser Humano es más completo entre más conoce y los usuarios son diversos también. 3) La Creatividad + Empatía + Educación, el hombre es un ser creativo por naturaleza ignorarlo es ignorar la naturaleza humana, impedirla es un crimen. La empatía nace de la preocupación humana y el contacto humano, el hombre es social por naturaleza. Educación el hombre busca conocer la verdad y el aprendizaje es adictivo. El cerebro está diseñado para aprender, el cerebro libera una cantidad impresionante de dopamina cada vez que aprende algo nuevo. Desconocer esto es desconocer al ser humano igualmente.

No veo ninguna cosa Millennial por ningún sitio. El Millennial no es un extraterrestre; es una generación nacida en un tiempo determinado y en una era de constante cambio pero no es un ser extraño.

Las organizaciones se empiezan a preocupar por características de los Millennials que son mitos. Por ejemplo: Que queremos muchas vacaciones y tiempo para nosotros. Los estudios dicen totalmente lo contrario. Los Millennials somos más workaholic.

Según la Asociación U.S. Travel dice que el 55% de los americanos no utilizaron todos los días de sus vacaciones en el 2015. Y en un survey realizado por Project Time Off resultó que el 48% de los Millennials entrevistados decía que era positivo que sus jefes los vieran como un trabajador «mártir». Por encima del 39% de la Generación X y el 32% de los Baby Boomers.

La situación actual que enfrentan las organizaciones puede explicarse con una analogía con el Big Data y el Business Intelligence. Somos conscientes que los datos están ahí, que conviven con nosotros pero para que se transforme en Business Intelligence ese Big Data necesita ser analizado y aplicado. Sabemos hoy en día que existen estas condiciones y que no alcanzamos a responder con nuestras organizaciones arcaicas pero no hacemos nada o intentamos con soluciones momentáneas y superficiales.

Los Millennials que entren a estas organizaciones tradicionales no creo que las cambien. Bob Gower en su artículo de esta semana en Inc. cita a un par de sociólogos: Nicholas Christakis y James Fowler. Ellos realizaron un estudio donde analizaban el cómo influían nuestras conexiones en nuestras decisiones y comportamientos. Se dieron cuenta si tenías un amigo con sobrepeso había un 45 % de posibilidades que te convirtieras en un obeso; y si a este amigo tuviera otro amigo con sobrepeso tus posibilidades aumentarían en un 25%. En las organizaciones pasa lo mismo: ¡nos contagiamos! Si eres consciente de todo lo que te acabo de contar o te estoy haciendo reflexionar, piensa en la organización a la que te estás uniendo.

Por eso creo que el papel de los líderes no es necesariamente inspirar al cambio. No se valen los meros discursos porque seguirán con ese mismo ambiente. Justo ayer me invitaron al Periódico El Norte a grabar una cápsula para la Sección de Opinión sobre líderes políticos. Y mencionaba que una de las características que requiere el líder es: crear grandes entornos. Igualmente el líder organizacional se debe de ocupar y preocupar por transformar el entorno del trabajo. Sólo así atraerás a verdaderos makers y personas que te ayuden a transformar y adaptarte al futuro del trabajo (no porque sean Millennials sino por ser personas integrales, dedicadas).

El líder tendrá que ayudar a dotar de sentido al trabajo. Al final del día el líder, como dice Ana Sáenz de Miera (Co- directora de Ashoka en Europa), «Lideramos y somos liderados al mismo tiempo y en este liderazgo compartido, la figura de jefe como tal ha desaparecido.»

¿Tu organización está lista para el futuro del trabajo? ¿Cómo te estás transformando hoy? ¿Qué entorno te gustaría tener? Que no sea ya muy tarde porque el pasado del trabajo está ahí atrás.

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